A finales del año 2019, en la Ciudad de Wuhan en China, se identificó un brote de neumonía de origen desconocido con poca reacción ante tratamientos empleados, fue en algunos días que el brote se extendió a diferentes países. El mundo ya atravesaba una serie de problemas político-económicos, cuando la Organización Mundial de Salud declaró a esta enfermedad como una pandemia el 11 de marzo del 2020, que se extendería a todos los lugares del planeta.