Escala numérica de cinco variables (cara, piernas, actividad, gritos, consolabilidad) con valor de 0 a 2 puntos, para evaluar dolor en niños entre 2 meses y 7 años u otras personas que no son capaces de comunicar sus síntomas.
¿Cuándo usar?
Para evaluar el dolor en pacientes pediátricos.
En pacientes despiertos: observar piernas y cuerpo descubierto durante 2-5 minutos, evaluar el cuerpo en busca de tensión y tono, observar su actividad o reposicionar; iniciar medidas de consuelo y tratamiento en caso de ser necesario.
Pacientes dormidos: observar piernas y cuerpo descubierto por 5 minutos o más, tocar el cuerpo para evaluar la tensión y el tono.