Desde el inicio de la pandemia por COVID-19 en 2020, se ha observado que la enfermedad no sólo afecta el sistema respiratorio, sino que también tiene importantes repercusiones en la salud mental y cognitiva de los pacientes. Investigaciones recientes han identificado alteraciones cognitivas y psiquiátricas en pacientes recuperados de COVID-19, incluyendo la disminución de la memoria de trabajo, la expresión del lenguaje y la función ejecutiva, así como trastornos de estrés, ansiedad o depresión.