La diabetes de inicio temprano se acompaña de otros trastornos metabólicos, como obesidad, hígado graso y dislipidemia; además, se asocia a cifras más elevadas de glucosa y mal control glucémico después del inicio de tratamiento. Ya que estos parámetros se asocian a la aparición de complicaciones crónicas, el uso de terapias intensivas en este grupo de edad es indispensable.