Para controlar la elevación de glucosa en sangre (glucemia), nuestro cuerpo usa principalmente la insulina. En una persona sana, la insulina se libera de inmediato, y una vez controlada la elevación de glucosa, deja de liberarse.
En las personas con obesidad, sobre todo de la que se concentra en la cintura y abdomen, los tejidos se vuelven menos sensibles al efecto de la insulina. Este fenómeno se denomina resistencia a la insulina y suele ser...