Pacientes con osteoartritis (OA) o artritis reumatoide (AR), a menudo, requerirán de un AINE para el control del dolor; sin embargo, este grupo de fármacos se asocia a una frecuencia elevada de toxicidad gastrointestinal. El uso de inhibidores selectivos de la ciclooxigenasa-2 (COX-2), como etoricoxib, ha demostrado una alta tolerabilidad y seguridad en pacientes con OA o AR y otras enfermedades autoinmunes.