La cirugía torácica es reconocida como una de las intervenciones quirúrgicas más dolorosas. Cuenta con un riesgo significativo de desarrollar dolor crónico en el período postoperatorio. Al respecto, la pregabalina, un fármaco anticonvulsivante y ansiolítico, ha demostrado ser prometedor en el alivio del dolor neuropático en diversas cirugías, incluyendo procedimientos torácicos.