La espondilitis anquilosante (EA) fue descrita por primera vez durante el siglo XIX, pero fue a lo largo del siglo XX, cuando se establece su comprensión incluida su naturaleza hereditaria. Es una enfermedad que se reconoce como parte del grupo de enfermedades reumáticas de las espondiloartropatías que incluyen la artritis psoriásica, la artritis reactiva y la artritis asociada a enfermedad inflamatoria intestinal; afecciones que comparten características similares y la asociación con el antígeno leucocitario humano (HLA)-B27.